¿Desde cuándo y cómo empezaste a formar parte de la empresa?
Comencé el 17 de julio de 2017, es decir, hace justo 6 años. Por aquel entonces, estábamos en la anterior sede central de Molina de Segura. Mis primeros pasos en Primafrio fue realizar una formación intensiva de todos los departamentos de la empresa para analizar el mercado Americano y responsabilizarme del departamento de I+D+i.
A tú parecer, ¿qué cualidades destacarías de la compañía, y cuáles crees que son los valores que mejor nos definen?
Sin duda alguna, la determinación y resiliencia que el Grupo ha demostrado desde sus orígenes con tanto trabajo, sacrificio y pasión. Ser los líderes en un sector tan competitivo, con tantas barreras y tanta presión por parte de la cadena de suministro logística a temperatura controlada, tiene mucho mérito; pues no se trata de ser el líder sino de mantenerse en el tiempo y ser el ejemplo a seguir en el sector. Es un orgullo, por tanto, haber tenido la oportunidad para contribuir en esta misión.
¿Cuál es nuestro punto fuerte?
Que a pesar de ser una compañía grande y de las dificultades que hemos superado, somos una familia unida que no ha dejado de creer en un mejor futuro. La propiedad, a diferencia de muchas grandes empresas, dirige la compañía y ello es muy positivo porque tiene la visión y conocimiento en tiempo real de todo lo que sucede. Además, las tres generaciones, siempre han sido accesibles y cercanos para poder compartir cualquier reflexión, problema o sugerencia ayudando en todo lo posible.
Después de estos 60 años: ¿de qué te sientes más orgulloso?
De lo que más orgulloso me siento es de que Primafrio hoy no solo sea el líder en transporte y logística en Europa, sino también lo sea en investigación y desarrollo (I+D+i) mediante los programas y proyectos europeos que nos confía la Comisión Europea y resto de partners (universidades, OEM, centros tecnológicos y de investigación) así como ser los líderes y referencia a nivel mundial en ESG (Environment, Social, Governance).
¿Tienes alguna experiencia reseñable o algún momento que guardes de manera especial en tu memoria?
Son muchos los recuerdos que guardo porque de todos ellos, siempre he aprendido algo nuevo. Por ejemplo, cuando Juan Conesa y yo viajábamos con D. José a los centros de investigación más avanzados y siempre nos daba lecciones, así como a todos los expertos que con nosotros se encontraban. “Yo no soy ingeniero ni entiendo esas cosas, pero soy inventor como mi padre y no necesito planos ni esos dibujos que hacéis. Yo lo hago en tiempo récord y vosotros ni habéis empezado” ó cuando D. José se sentaba junto a mi “Valverde, ¿qué proyecto estás haciendo, cuéntame? Eso ya lo había inventado yo, pero no tenía las herramientas que tenéis ahora los jóvenes”.


