¿Desde cuándo y cómo empezaste a formar parte de la empresa?
Mi primer contacto con Primafrio fue en el año 2009, cuando me contrataron cómo profesional independiente para implantar su sistema de gestión de calidad y medio ambiente. Fue en enero de 2015 cuando Juan Conesa me propuso incorporarme al equipo.
A tú parecer, ¿qué cualidades destacarías de la compañía, y cuáles crees que son los valores que mejor nos definen?
En mi opinión los valores que mejor definen a la organización son el fuerte compromiso con los empleados, el compromiso con la mejora continua y la satisfacción del cliente, así cómo el de la defensa y protección del medio ambiente.
¿Cuál es nuestro punto fuerte?
Destacaría como punto fuerte la apuesta por la formación a sus empleados, y la innovación. Primafrio está orientada al futuro, en constante evolución, hacia un transporte más eficiente y sostenible, de la mano de la integración de la más moderna tecnología del sector del transporte.
Después de estos 60 años: ¿de qué te sientes más orgulloso?
Me siento muy orgullosa del arraigo a la Región de Murcia de la compañía, así cómo de la creación de la Fundación Primafrio que da respuestas innovadoras a los retos económicos, sociales y ambientales de la sociedad. A través de la Fundación se ha ayudado a muchos colectivos a conseguir sus metas.
¿Tienes alguna experiencia reseñable o algún momento que guardes de manera especial en tu memoria?
Para mí, un momento muy especial, fue cuando fui a Los Alcázares representando a la Fundación Primafrio, a entregar los premios a los atletas de la Federación Española de Deportes para Discapacitados Intelectuales (FEDDI), en el campeonato nacional.
Estos atletas me transmitieron su falta de prejuicios hacia los demás, su autenticidad, su alegría, la ilusión por la vida y el deporte, el juego limpio, el saber ganar y el saber perder….
Todo un ejemplo de cómo llevar los valores del deporte a la vida diaria.
Fue una mañana mágica e inolvidable.


